lunes, febrero 20, 2006

Fondo de escritorio

Al encender la pantalla del ordenador salía indefectiblemente la fotografía de su mujer, de cuerpo entero, con los hombros al aire, minifalda y una mano que se aparta el pelo de la cara por la leve brisa que sube del mar. Sonríe recostada en la baranda de cubierta del yate de Pepe. Hoy no iba a ser diferente. Un lunes que deseaba que no empezara, pero que se obligó a que empezara. Había estado todo el domingo conduciendo, únicamente estacionaba para repostar, estirar las piernas y fumarse un cigarrillo, con una única imagen en su cerebro, ella. La madrugada del sábado no pudo pegar ojo, y salió en busca de un bar solitario que le diera cobijo y poder templar la ansiedad a base de güisquis. Hermosa cuando le besaba por las mañanas, hermosa como fondo de escritorio. Hermosa a todas horas. Maldito sábado. El día había empezado soleado, limpio, claro. Se levantó a las diez de la mañana. Le habían adelantado el vuelo cuatro horas y sacrificó el desayuno del hotel para poder alargar el sueño y la ducha, preparar la maleta con tranquilidad y esperar el taxi que le llevaría al aeropuerto. Allí desayunaría. En la zona VIP mientras ojeaba el diario y pensaba en ella, ella.

- ¡Hola! ¿Me compras una rosa?
- Ufff… no tengo a quién regalársela…
- ¡Ya! Seguro… no me lo creo...
- Mmmm… vale, sí. Dame una, que sí tengo a quien regalársela.
- ¡Ves! Un chico como tu… mira, esta que está medio abierta y bien brillante, ¿te gusta?
- Sí, sí… la que tu digas.
- Pues no se hable más. Toma.
- ¿Cuánto es?
- Son tres euros, pero a ti te la dejo por dos.
- ¡Uy! Qué generosa... Gracias.
- Ya verás qué contenta se va a poner tu novia cuando te vea llegar con la rosa.
- Toma. Es para ti.
- ¿¡Para mi?!
- Sí. ¿No se le regala a tu enamorada? Pues yo me he enamorado de ti, y por eso te la regalo.

Todavía hoy se sorprendía de su atrevimiento, y de la cara de asombro que puso ella. Una vez le hubo dado la rosa e invitado a tomar algo, ya no le salían las palabras. No recuerda nada más de esa tarde, que ella estaba allí con sus compañeras de clase vendiendo rosas para el día de Sant Jordi y recaudaban dinero para el viaje de fin de carrera, pero poca cosa más. Quedaron para el día siguiente… y diez años han pasado.

El vuelo salió sin retraso, incluso ganaron un poco de tiempo. Como solo había salido para un par de días, debía asistir a la presentación de un nuevo producto en la sede central de la multinacional en la que trabajaba, no fue necesario facturar el equipaje porque no se llevo mucho y pudo subir una pequeña maleta al avión. Había dejado el coche en el parking, y le apetecía conducir un rato, hasta llegar a casa. Pararía en la floristería de debajo y le compraría la más roja y grande de las rosas. A ella. De parking a parking, dejó el coche y subió rápido a la calle para comprar la flor. Antes llamó al restaurante, a su restaurante, para reservar mesa para la comida. Después de todo, no había sido tan malo que el avión saliera antes de hora. Deseaba que estuviera dormida y sorprenderla. Despertarla como ella hacía con él. A besos. Primero los labios, luego los párpados. Allí él ya estaba despierto, pero seguía haciéndose el dormido. La frente, de nuevo los párpados, la nariz, un ligero roce de labios, el cuello, esconder la cabeza entre las sábanas y dejarse llevar por el resto del cuerpo. Abrir los ojos y verla a ella. Ya podía morir. Ya lo tenía todo. Llegó al rellano del piso y sacó las llaves. Abrió lentamente y procurando hacer el mínimo ruido. Enfrente de la puerta del dormitorio, empezó a girar el pomo de forma sigilosa, pero ansioso, expectante, como un niño que quiere saltar de la cama para ir al comedor a ver los regalos que han dejado los Reyes Magos. A medida que abría iba metiendo la cabeza en la habitación, agachado. Dos cuerpos. Es lo que llegó a distinguir antes de que se le nublara la vista y las piernas le fallaran. Dos cuerpos, y uno era el de Pepe, su amigo del alma, su hermano, su confidente, su confesor. Antes de salir del piso no pudo contener las náuseas y vomitó en el recibidor. Se le cayó la rosa y arrojó encima de ella.

¿Por qué? ¿Desde cuándo? No paraba de repetírselo. ¿Por qué? ¿Desde cuándo? Tumbado en la cama del hotel al que había parado después de volver a coger el coche y salir de la ciudad. Intentaba pensar, no podía pensar. Acabó con todo el alcohol del minibar y pidió más. Sacó la cabeza por la ventana y vomitó. Ciego, borracho perdido se preparó como pudo un baño caliente. Arrugado y somnoliento salió tiritando de la bañera porque el agua se había enfriado. Se tumbó en la cama. Dos horas mirando el techo sin poder dormir. Se vistió, pagó y se largó de allí. En busca de un bar solitario donde templar la ansiedad a base de güisquis.

Es lunes. Y al encender el ordenador verá su vida, verá su muerte. Su mujer, de cuerpo entero, con los hombros al aire, minifalda y una mano que se aparta el pelo de la cara por la leve brisa que sube del mar. Sonríe recostada en la baranda de cubierta del yate de Pepe. Él tiró la foto y ella no mira el objetivo. Mira hacia arriba, detrás de él, donde se encontraba Pepe.

10 Comentario:

Anonymous Malvada Bruja del Norte dijo...

Sé que algún día lo harás, algún día me sorprenderás y me regalarás un final...

11:38

 
Blogger la gata dijo...

Cómo me gustan las historias de desamor. Será por la aversión al merengoneo?
Me ha encantado el final, el que él de sé cuenta que estaba adorando a su mujer en una foto y que, ya en ese momento, ella ya no estaba con él. Claro, para el pobre no debe ser un buen final. Aunque, en estos casos más vale que "pete" en ese momento que no años después.
Respecto a la sorpresa de la rosa, qué bonito de verdad y la manera de conocerla, para deshacerse, realmente valiente
En resumen, que me ha encantado.

14:18

 
Blogger Bohemia dijo...

Genial venir a verte y encontrarme con este relato tan bueno de final impactante.
Suerte!

18:43

 
Blogger Cris dijo...

Ayer leí este relato y me quedé paralizada. Me sonaba a algo ya vivido, afortunadamente no en primera persona, pero ya sabes que los conocidos y amigos también están cargados de experiencias...
Tal cual.

Me encantó.
Un beso.

15:56

 
Blogger vylia dijo...

Un final hermoso para una historia tan triste. Espero que esa imagen última haya también ignorado en el flash un aviso único de volver los ojos hacia la tierra, hacia un nuevo mundo.

Me gusta tu blog, espero volver a visitarte pronto y estás cordialmente invitado al mío. Un saludo.

16:53

 
Blogger antoñita la fantástica dijo...

yeah!!!...muy chulo....muy buena narración.

Te añado a enlaces tete.
un beset!

18:42

 
Anonymous La traviesa funambulista dijo...

hola!!Soy la chica cómplice de la foto del blog de antoñita!!Gràcias por lo de guapa,en serio!estas cosas le suben la autoestima a una!!Bueno si vienes a València avisa y te invito a una copa!!A....y me ha dicho antoñita que te gusta Bart Davenport no?Gran tipo y hace unos conciertos impresionantes!Bueno lo dicho muchos besitos y Gràcias!

18:45

 
Blogger hack de man dijo...

Supongo q algún día alguna historia tendrá final feliz, bruja del norte... algún día... ;-)

Y puestos a suponer... supongo q sí, gata, q más vale q pete cuando antes y no estar mareando la perdiz y destruyéndote poco a poco, tanto el uno como el otro. Y guai q t haya gustado. Gracias.

Gracias bohemia. Un placer tu visita, y ya sabes, como en casa, la puerta abierta.

Y sí Cris, el tema no es nada original. Cuando las infidelidades son motivo d guión d mil películas, mil series y culebrones, y son el tema d mil relatos, novelas, etc., es q la realidad siempre supera la ficción. Agradecido q t haya gustado.

Apuntado queda vylia la visita a tu blog, y qué bien q t haya gustado el blog. Thank you!!

Ei antoñita! Gràcies. Jo també t'he enllaçat! (un bes! m'agrada, m'agrada el valencià)

Y traviesa, apuntado queda lo d la copa en Valencia. Cómo m voy a negar a q una chica guapa m invite a una copa, por favor!!! ... my brother woodyyyyy... papara...

23:59

 
Anonymous Xydehia dijo...

Vaya...me ha sorprendido...me ha paercido impresionante, en serio; debo de estar sensiblona...

Te importa que un día de estos, lo enlace? Me gustaría que se leyera, y es una forma de darlo a conocer ;tú me dices (dime en mi blog, q con la cabeza que tengo...se me olvidará mirar este enlace :S )

Besitos

12:24

 
Blogger bettyylavida dijo...

a mí esta me ha parecido una historia de amor en toda regla, no sé, tendré el tonto subido, ale, petons

21:50

 

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